Nueva Ley del Discapacitado (Respuesta de una amiga)

        Considero que para ser una ley pretendidamente progresista, es una "puta mierda". Los plazos señalados para la rehabilitación de los espacios, servicios y bienes de utilidad pública en titularidad privada, hasta 17 años para adecuar los ya existentes ¡Qué insulto y que vergüenza! Estos servicios al servicio (valga la redundancia) del usuario público, serán los que están cedidos desde los gobiernos y las administraciones al sector privado para su explotación, obviamente los que son rentables puesto que el inversor privado no adquiere la titularidad de servicios deficitarios sino los que son lucrativos, y una vez más se le conceden prerrogativas de demora en la adaptación hasta de 17 años. ¿y que hacemos la población "de a pie"? Ni nos queremos dar cuenta de la superexplotación de la que somos objeto constante. Y ¿quién podrá disfrutar plenamente de la cacareada igualdad de oportunidades según esta ley? Las y los discapacitados que aún están por nacer, que para entonces estarán superando la adolescencia para adentrarse en la madurez.

        Yo, como parece haber hecho la oposición, tampoco apoyaría una ley tan hipócrita como esta, no tanto por su ambiguo contenido sino por su lo demoratorio de sus plazos y sobre todo por esa concesión tan benevolente hacia el sector privado que en definitiva es quien más puede y menos quiere (así de duro: no le parece rentable al sector capitalista invertir para un colectivo discapacitado o disminuido que no le compensará con beneficios económicos sus inversiones de capital ni amortizaran su precioso dinero en varias décadas, que además al tener que ir manteniendo ciertas adaptaciones en el tiempo, no les resulta más que un déficit que no les interesa en absoluto a sus dividendos empresariales).

        Sin embargo creo que esa oposición se ha quedado muy corta en su actuación, lo que deben hacer o debían haber hecho ya, es presentar una alternativa a esta ley, donde y para empezar se exigiese a la titularidad privada la
adaptación de los servicios que tienen en explotación en un término igual o incluso menos al que se le exige a los servicios de titularidad pública.

        Si esta ley viene a querer quedar bien en un año "del discapacitado", no se a quién pretende convencer pero a mí no lo consigue, ¿y a ti?


Maria Jesús Núñez González
Trabajadora de la Universitat de Barcelona